El sector hotelero y gastronómico mostró una mejora en la temporada de verano, con altos niveles de ocupación en la Quebrada y la Puna. Desde UTHGRA advirtieron que la recuperación no se tradujo en más trabajo registrado y que la informalidad supera el 55%.
Durante la temporada de verano, la actividad hotelera y gastronómica en Jujuy alcanzó niveles de ocupación que oscilaron entre el 85 y el 90 por ciento, con un movimiento sostenido en los principales destinos turísticos de la provincia. El secretario general de UTHGRA Jujuy, Juan Carlos Martínez, señaló que el repunte resultó visible en regiones como la Quebrada y la Puna, y también en las Yungas, donde la actividad mostró señales de crecimiento tras un período de caída.
El dirigente sindical remarcó que, pese a la mejora en la demanda, el sector continuó enfrentando dificultades estructurales que impactaron en su funcionamiento. Entre los factores mencionados, destacó el aumento de impuestos y tarifas de servicios, como luz y agua, y el encarecimiento de la materia prima gastronómica, costos que afectaron la rentabilidad de los establecimientos y limitaron nuevas incorporaciones de personal.
En ese contexto, Martínez advirtió que el repunte de la actividad no se reflejó en la creación de empleo formal. Según indicó, la informalidad laboral superó el 55 por ciento, con prácticas como la contratación parcial encubierta y la falta de registración. También alertó sobre la competencia desleal del alojamiento informal, a través de alquileres sin controles ni tributos, y sostuvo que el desafío central del sector sigue siendo reducir el trabajo en negro y generar empleo genuino, más allá del buen nivel de ocupación registrado en la temporada.

