El fiscal Guillermo Beller detalló que el acusado utilizaba varias tarjetas SUBE y realizaba viajes frecuentes en colectivo, datos que podrían ser clave para reconstruir su accionar. También confirmó que Jurado no mantenía contacto con sus ex parejas ni con sus hijos.
La investigación sobre Matías Jurado, detenido por la desaparición de cinco hombres en Jujuy, avanzaba en dos frentes: por un lado, el seguimiento de las tarjetas SUBE secuestradas en su domicilio, y por otro, las entrevistas a ex parejas del imputado. Según el fiscal Beller, los viajes en colectivo registrados mostraban un patrón repetido los días viernes, lo que coincidía con la previa de la recolección de residuos en la ciudad.
El análisis de la SUBE permitió identificar descensos en la zona de la Vieja Terminal de Ómnibus, un sector ya investigado por la fiscalía. Paralelamente, las entrevistas a ex parejas revelaron que Jurado tenía hijos con distintas mujeres, aunque la falta de vínculo con ellas y con los niños era absoluta desde hacía años. Beller remarcó que estos elementos aportaban información sobre el perfil del acusado, aunque aún no existía una conexión directa con las desapariciones.
A la par, se sumaba un examen psiquiátrico a cargo de una especialista del Ministerio Público de Salta, que inició entrevistas con Jurado el 5 de septiembre. Esta pericia complementaba el trabajo de psicólogos locales y buscaba aportar una evaluación más completa de su conducta. Jurado permanecía detenido en el penal de Gorriti por homicidio agravado, con antecedentes previos por robo y amenazas, y con una libertad condicional obtenida en 2020 tras cumplir su última condena.


